“Ur-Collage”
IMÁGENES

Un «Ur-Collage» es un collage simple, primitivo, prehistórico. Quiero hacer collages que sean una prueba en sí mismos. Quiero darle forma al origen (ur-spring) del collage. Se llaman «Ur-Collages» porque son collages originales; me gustaría no poder hacer collages más simples que esos. El rasgo más obvio de un «Ur-Collage» es que crea un mundo nuevo a partir de tan sólo dos elementos del mundo existente. Estos dos elementos o imágenes son impresos, y es eso lo que vincula ambas imágenes; a saber, que son impresos. Uno de los elementos del material impreso es un anuncio a doble página, y el otro es una imagen impresa en una impresora doméstica. No digo que esta última — la imagen de un muerto, de una persona destruida — salga de Internet como si saliese de otro mundo, porque también es de este mundo. No es que una de las dos imágenes sea la acusada, y la otra, la acusadora; lo que pretendo, en realidad, es conectar ambas imágenes entre sí, reunirlas; quiero pegarlas para que den una nueva visión de mundo. Lo que conecta ambos elementos antes de que yo los una es que son imágenes del mundo existente que me rodea. Son elementos, imágenes de nuestro mundo indiviso, de nuestro único mundo.
Vivo en este mundo complejo, caótico, cruel, bello y maravilloso. Quiero ser feliz en él y quiero que mi obra lo refleje. El «Ur-Collage» sirve de base. Afirmo el mundo en el que vivo y quiero afirmar también su lado negativo. Afirmo el mundo donde la negatividad también se muestra y donde el núcleo duro de la realidad, de la negatividad, no se pone entre paréntesis. Pretendo mostrar también este núcleo duro. Pretendo abordar lo negativo; no quiero ser un cínico o un taimado. No quiero mirar para otro lado; no quiero dar la espalda ni ser excesivamente sensible. Quiero estar atento y crear un nuevo mundo junto al mundo existente, y dentro de él. Es eso lo que quiero hacer con el «Ur-Collage». Es lo que el «Ur-Collage» muestra; lo que reafirma; lo que defiende. El «Ur-Collage» es la forma que tiene este mundo recién creado. Hacer un «Ur-Collage» significa ponerse de acuerdo con el mundo. Ponerse de acuerdo no quiere decir aprobar. Ponerse de acuerdo significa mirar. Ponerse de acuerdo significa no mirar para otro lado. Ponerse de acuerdo significa resistir, resistir la realidad.
Un «Ur-Collage» no es ni información, ni periodismo, ni análisis. Un «Ur-Collage» crea una verdad, y a mí me interesa darle una forma a esta verdad. El «Ur-Collage» quiere crear una nueva verdad.
Me encanta hacer collages. Es algo fundamental para mí, algo esencial. Me encantan los collages de John Heartfield, Hannah Höch, Kurt Schwitters y, sobre todo, los «Grosses-Plasto- Dio-Dada-Drama» tridimensionales de Johannes Baader. Hago collages bidimensionales, y también tridimensionales. Siempre empiezo con dos dimensiones. Lo importante es que siempre empiezo por las dos dimensiones de un collage, incluso cuando la obra es espacial. Nunca empiezo por el espacio o por la arquitectura.
Hacer un collage es simple, y se puede hacer rápido. Hacer un collage es entretenido y a la vez despierta sospechas: es demasiado sencillo, demasiado rápido. Para muchos no es suficientemente respetable y lo etiquetan de inmaduro. Por eso los collages se hacen sobre todo en la juventud. Pero un collage es resistente; escapa al control, incluso al control del que lo hace. Ese es su carácter resistente. Hacer un collage siempre tiene algo que ver con perder la cabeza. Precisamente es eso lo que me interesa, porque no existe ningún medio de expresión con semejante poder explosivo. Un collage está cargado y siempre es explosivo. Es cierto que, como artista, yo suelo quedarme estupefacto frente a un collage, pero precisamente se trata de aguantarse esto de «parecer un tonto». No hay en el mundo una técnica más común que el collage: prácticamente cualquiera, alguna vez en su vida, ha hecho un collage. Ese es el elemento asociativo de un collage: que prácticamente cualquiera, alguna vez en su vida, ha intentado hacer una imagen de este mundo. Un collage es algo universal y es una apertura hacia un público no exclusivo.

Thomas Hirschhorn, Aubervilliers, otoño de 2008

“Ur-Collage”
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Un «Ur-Collage» es un collage simple, primitivo, prehistórico. Quiero hacer collages que sean una prueba en sí mismos. Quiero darle forma al origen (ur-spring) del collage. Se llaman «Ur-Collages» porque son collages originales; me gustaría no poder hacer collages más simples que esos. El rasgo más obvio de un «Ur-Collage» es que crea un mundo nuevo a partir de tan sólo dos elementos del mundo existente. Estos dos elementos o imágenes son impresos, y es eso lo que vincula ambas imágenes; a saber, que son impresos. Uno de los elementos del material impreso es un anuncio a doble página, y el otro es una imagen impresa en una impresora doméstica. No digo que esta última — la imagen de un muerto, de una persona destruida — salga de Internet como si saliese de otro mundo, porque también es de este mundo. No es que una de las dos imágenes sea la acusada, y la otra, la acusadora; lo que pretendo, en realidad, es conectar ambas imágenes entre sí, reunirlas; quiero pegarlas para que den una nueva visión de mundo. Lo que conecta ambos elementos antes de que yo los una es que son imágenes del mundo existente que me rodea. Son elementos, imágenes de nuestro mundo indiviso, de nuestro único mundo.
Vivo en este mundo complejo, caótico, cruel, bello y maravilloso. Quiero ser feliz en él y quiero que mi obra lo refleje. El «Ur-Collage» sirve de base. Afirmo el mundo en el que vivo y quiero afirmar también su lado negativo. Afirmo el mundo donde la negatividad también se muestra y donde el núcleo duro de la realidad, de la negatividad, no se pone entre paréntesis. Pretendo mostrar también este núcleo duro. Pretendo abordar lo negativo; no quiero ser un cínico o un taimado. No quiero mirar para otro lado; no quiero dar la espalda ni ser excesivamente sensible. Quiero estar atento y crear un nuevo mundo junto al mundo existente, y dentro de él. Es eso lo que quiero hacer con el «Ur-Collage». Es lo que el «Ur-Collage» muestra; lo que reafirma; lo que defiende. El «Ur-Collage» es la forma que tiene este mundo recién creado. Hacer un «Ur-Collage» significa ponerse de acuerdo con el mundo. Ponerse de acuerdo no quiere decir aprobar. Ponerse de acuerdo significa mirar. Ponerse de acuerdo significa no mirar para otro lado. Ponerse de acuerdo significa resistir, resistir la realidad.
Un «Ur-Collage» no es ni información, ni periodismo, ni análisis. Un «Ur-Collage» crea una verdad, y a mí me interesa darle una forma a esta verdad. El «Ur-Collage» quiere crear una nueva verdad.
Me encanta hacer collages. Es algo fundamental para mí, algo esencial. Me encantan los collages de John Heartfield, Hannah Höch, Kurt Schwitters y, sobre todo, los «Grosses-Plasto- Dio-Dada-Drama» tridimensionales de Johannes Baader. Hago collages bidimensionales, y también tridimensionales. Siempre empiezo con dos dimensiones. Lo importante es que siempre empiezo por las dos dimensiones de un collage, incluso cuando la obra es espacial. Nunca empiezo por el espacio o por la arquitectura.
Hacer un collage es simple, y se puede hacer rápido. Hacer un collage es entretenido y a la vez despierta sospechas: es demasiado sencillo, demasiado rápido. Para muchos no es suficientemente respetable y lo etiquetan de inmaduro. Por eso los collages se hacen sobre todo en la juventud. Pero un collage es resistente; escapa al control, incluso al control del que lo hace. Ese es su carácter resistente. Hacer un collage siempre tiene algo que ver con perder la cabeza. Precisamente es eso lo que me interesa, porque no existe ningún medio de expresión con semejante poder explosivo. Un collage está cargado y siempre es explosivo. Es cierto que, como artista, yo suelo quedarme estupefacto frente a un collage, pero precisamente se trata de aguantarse esto de «parecer un tonto». No hay en el mundo una técnica más común que el collage: prácticamente cualquiera, alguna vez en su vida, ha hecho un collage. Ese es el elemento asociativo de un collage: que prácticamente cualquiera, alguna vez en su vida, ha intentado hacer una imagen de este mundo. Un collage es algo universal y es una apertura hacia un público no exclusivo.

Thomas Hirschhorn, Aubervilliers, otoño de 2008